Evita estos hábitos y serás más feliz.

feliz

Para estar feliz tienes que hacer muchas cosas. Cultivar el optimismo, expresar su agradecimiento, saborear los pequeños placeres de la vida, comprometerte con objetivos significativos, disfrutar de relaciones respetuosas, aprender a perdonar, trabajar para ampliar el autoamor, vivir en el presente y mucho más. Pero también hay muchas cosas que no se hacen. En este artículo encontrarás cinco hábitos que no están en las vidas de las personas felices. 

1. No estés pendiente de los demás

Olvídate de lo que hacen los demás. Deja de observar dónde están y lo que tienen. Nadie lo está haciendo mejor que tú porque nadie puede hacerlo mejor que tú.  A veces nos invade la inseguridad y es que comparamos nuestras circunstancias con los grandes éxitos de los demás. Así que deja de compararte.

No pierdas de vista tus  objetivos y tus deseos, y dedícales tiempo todos los días. Evita tener de hacer tu camino a solas, y no tengas miedo de disfrutarlo. Rechaza la ignorancia, la negatividad o el drama de otros te impidan ser la mejor versión de ti mismo. Sigue haciendo lo que en tu interior sabes que es lo correcto, PARA TI.

2. No hagas caso al qué dirán

Cuando te sientes satisfecho contigo mismo, sin compararte ni competir para impresionar a los demás, todas las personas que merezcan la pena te mostrarán respeto. Pero lo más importante es que tú te respetarás a ti mismo.

Nadie tiene derecho a juzgarte. Así que olvida lo que piensen y digan de ti. Céntrate en cómo te sientes contigo mismo, y continúa en el camino que mejor sensación te da bajo tus pies al caminar. Los que te aceptan son tus amigos. Los que no te aceptan son tus maestros.

Lo que tú dices de ti mismo, y en quién decides convertirte, ese sí es TU problema.

3. Tienes que ser feliz

No puedes tomar decisiones positivas para el resto de tu vida sin un entorno que haga que esas elecciones sean fáciles, naturales y agradables. Así que protégete a ti y a todo tu potencial de la contaminación, limitando el tiempo que pasas con personas negativas y el entorno que habitan.

Incluso cuando estás a solas, crea un espacio mental positivo. Procura abandonar todos los pensamientos que hacen que te sientas mal, empieza con algunos de los que más te han estado preocupando, para ver cómo te cambia la vida. No necesitas pensamientos negativos. Son todo mentiras. No solucionan nada. Lo único que te aportan es sufrimiento sin razón y sin sentido.

4. No responsabilices a nadie de tu felicidad/infelicidad

No necesitamos que nadie nos dé permiso para ser feliz. Tu vida es maravillosa, no porque lo diga alguien, ni porque tengas alguna cosa nueva, sino porque tú eliges verla así. Tu felicidad no es un rehén, tú puedes escoger vivirla.

En cuanto dejes de responsabilizar a todo y a todos de tu felicidad, podrás ser más feliz. Si ahora eres infeliz, no es culpa de otra persona. Responsabilízate de tu infelicidad, e inmediatamente recuperarás la capacidad de ser más feliz. No busques ordenar los requisitos para hacerte feliz, simplemente escoge apreciar lo que tienes en estos momentos, y las cosas empezarán a alinearse alrededor de la felicidad que buscabas.

La mayor parte de tu felicidad o de tu infelicidad depende de tu perspectiva, y no de tu situación. Incluso si las cosas no son perfectas ahora mismo, piensa en toda la belleza que te rodea. Solo estás a un pensamiento de una buena razón para sonreír, escoge acceder a ella cuando quieras.

5. No guardes rencor

Lo que ha ocurrido en el pasado no es más que un capítulo en tu historia. No cierres el libro, simplemente pasa página.

A todos nos han hecho daño nuestras propias decisiones y otras personas, y a pesar de que el dolor de estas experiencias es normal, a veces perdura demasiado. El resentimiento nos insta a revivir el mismo dolor, una y otra vez, y nos cuesta soltarlo.

El perdón es el remedio. Te permite centrarte en el futuro sin tener que luchar con el pasado. Comprender el potencial infinito de todo lo que tenemos por delante pasa por perdonar todo lo que dejamos atrás. Sin perdón, las heridas jamás se curan y no se logra el crecimiento personal. No significa borrar el pasado u olvidar lo que ha ocurrido. Significa dejar ir el resentimiento y el dolor, y en su lugar escoger aprender del incidente y seguir adelante con tu vida.

 

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