postvacacional

Lo que  es cierto es que durante las vacaciones cambian nuestros horarios y alteramos el ciclo del sueño. Por lo que además de la consabida pereza de la vuelta a las obligaciones diarias, los hábitos adquiridos durante el verano, favorecen la aparición del síndrome postvacacional.

Cuanto más desordenada haya sido nuestra vida durante el verano, más nos costará adaptarnos a la rutina. En el caso de los niños, este fenómeno se produce igual que en los adultos. Con el agravante de que sus vacaciones se prolongan durante más de dos meses, por lo que luego recuperar la normalidad cuesta un poco más.

Los datos muestran que entre un 5 y un 8 por ciento de los niños sufren los síntomas. Tristeza, apatía, decaimiento, falta de concentración, ansiedad, irritabilidad e insomnio son las principales señales que pueden indicar que un niño está afectado por el síndrome postvacacional. En los casos más extremos, el niño puede tener síntomas físicos como dolor de cabeza o de estómago, buscando evitar la asistencia al colegio.

Reducir el síndrome postvacacional en los niños

Sin embargo, hay consejos muy sencillos que todos podemos llevar a cabo para aliviar estos problemas y hacer más llevadera la vuelta al cole de nuestros pequeños. Eso sí, los expertos aconsejan que los padres ayuden a sus hijos a recuperar la rutina escolar, por lo menos una semana antes de empezar el colegio. Aquí van algunas de las recomendaciones:

  1. Ir estableciendo, poco a poco, nuevos horarios para dormir y despertar.
  2. Evitar dejar todo para última hora. Conviene preparar los libros de texto, uniformes, materia, etc… al menos un par de semanas antes.
  3. Reencuentro con amigos. Si es posible,  unos días antes de que empiece el colegio.
  4. Actitud positiva. Buscar la parte positiva (y hacérsela saber) del reencuentro con sus amigos y las rutinas del curso.
  5. Recuperar los horarios de la comida, también poco a poco.
  6.  Retomar su ritmo de trabajo diario.

JALEA REAL

Afortunadamente hoy existen remedios naturales (medicina natural)  que nos pueden ayudar a recuperar la normalidad acortando la duración del proceso. Una de las sustancias más utilizadas es la jalea real. Según una encuesta, uno de cada cinco españoles utiliza jalea real para combatir el cansancio y, en menor medida, situaciones de convalecencia. Para Jesús Román, presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, “la jalea real por su composición es rica en vitaminas C, E, A y B1,B2, B, B6 , ácido fólico y minerales, ideal en estados de debilidad o agotamiento físico o psíquico, por lo que se recomienda el uso de preparados de venta en farmacia para aliviar el cansancio”.

 

Es importante destacar, que se deben buscar preparados que reúnan las garantías de calidad y seguridad en la farmacia y, sobre todo, con las dosis adecuadas. Normalmente, la edad a partir de la cual se recomienda el consumo de jalea real son los tres años. Asimismo, el profesor Román destaca que “esta sustancia por su contenido en oligoelementos y aminoácidos esenciales como la lisina, leucina, metionina, fenilalanina, treonina, triptófano, valina aporta los nutrientes necesarios para los procesos del metabolismo, por lo que está indicada también para su uso durante los años de crecimiento”.

En general, el síndrome postvacacional suele durar de varios días a unas semanas. No se trata de una enfermedad, por lo tanto, hay que evitar preocuparse en exceso y recordar que se puede aliviar con complementos naturales. Solo si al cabo de unas semanas los síntomas persisten y el niño sigue sin querer ir al colegio, habrá que analizar la situación porque seguramente será por otro motivo.

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