¿Seguro que haces la cebolla caramelizada bien?

La cebolla caramelizada se hace a menudo a “lo rápido”, pochando cebolla en una sartén con aceite o mantequilla y añadiéndole azúcar, preferiblemente moreno, porque da mejor color, y listo.  Pues eso no es cebolla caramelizada, eso es cebolla con azúcar, pegajosa y que no sabe a nada más que a caramelo.

La cebolla caramelizada bien hecha NO lleva azúcar añadido, carameliza con los propios azúcares que ella contiene. Aquí os dejo una receta de cómo hacer cebolla caramelizada paso a paso y sin azúcar.Muy útil para acompañar aperitivos o entrantes, o también de guarnición.

Primero tenemos que decidir que plato va a acompañar nuestra cebolla, pues dependiendo de eso, la picaremos más fina o si son tapas es mejor ver las hebras de cebolla, asique en juliana o emincé.
Un dato importante es que la cebolla caramelizada disminuirá su cantidad bastante, asique es recomendable hacer mucha cantidad porque luego se queda en poca cosa.

Elaboración:

1- Picamos la cebolla con el corte que más nos convenga.
2-Ponemos aceite de oliva  en la sartén. Hay que echar una cantidad abundante, unas 6 ó 7 cucharadas, como medio dedo de aceite en la sartén.
3-Cuando esté caliente la sartén,  echamos la cebolla y la removemos bien para que toda se pase por el aceite.
4- Bajamos el fuego y dejamos que se vaya haciendo. No hay que tener prisa,  porque el proceso es lento y suele durar unos treinta minutos, y tenemos que estar pendientes todo el rato para que no se queme.

Dejamos que poco a poco vaya  tomando color pero sin añadir sal, ni azúcar ni nada, simplemente dejamos que se vaya dorando poco a poco. Es importante que no se queme, no queremos trozos negros y blancos sino todo más o menos uniforme, de manera que veamos como va cambiando poco a poco de color, de blanco a amarillento, naranja y finalmente un fuerte dorado intenso.

Cuando la cebolla ha menguado mucho y todo está bastante oscuro, color café con leche, podemos añadir un poquito de agua, como una cucharada o dos, y remover.
Es curioso como el agua, al removerse, disuelve los azúcares y se forma un caramelo como el del flan, y según removemos, hace que todo quede uniformemente coloreado en marrón.

Al remover, queda como en la foto superior. Y seguimos otro ratito más a fuego lento. De cuando en cuando podemos volver a añadir otro chorrito de agua y así hasta que quede todo uniforme y en el color que busquemos.

Espero que esta receta de cebolla caramelizada paso a paso os haya gustado.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *