higiene

Las enfermedades contagiosas se expanden rápidamente. No obstante,  son muchos los empleados que insisten en ir al trabajo enfermos. Lo que supone en cierta medida, una falta de higiene.

La razón es simple: la ineficacia se paga con despidos. Una encuesta realizada por Staples a 3000 trabajadores, desveló que el 31% ha ido a la oficina alguna vez enfermo, siendo consciente de que podía contagiar al resto. 

El 61% de los empleados que fueron a trabajar enfermos, afirmaron que tuvieron que hacerlo porque tenían demasiado trabajo, mientras que el 28% restante dijeron que de haber podido terminar los proyectos a distancia, no habrían ido.

La directora de recursos humanos de Staples Europa, Monica Mauri, también ha comentado alguno de los hallazgos: “Lo que hemos visto, es un preocupante número de trabajadores que sienten la necesidad de ir a la oficina cuando están enfermos. Los encargados deben hacer saber a sus trabajadores que permanecer en casa cuando se está indispuesto es importante, sobre todo cuando se tiene una enfermedad contagiosa”.

Ir al trabajo enfermo puede repercutir tanto en la productividad del sujeto indispuesto como en la de sus compañeros. Si bien consideran que de esta manera podrán avanzar más que en casa y por lo tanto ayudar a la empresa, lo que están haciendo es retrasar el trabajo del resto.

Limpieza General

 

Los escritorios pueden estar plagados de bacterias. Los teclados también tienen bacterias, y suelen estar más sucios que los lavabos. El 72% de las personas que participaron en la encuesta admiten que comen en su escritorio, hábito poco higiénico y nada recomendable. De todos modos, si eres de los que solo comen un pequeño bocado mientras trabaja, mantén la higiene personal en el trabajo lo máximo posible. Aprende cómo limpiar el teclado, la silla del escritorio y la mesa.

También es imprescindible animar a los empleados a comer lejos de su escritorio. Indícarles cuál es el mejor lugar para hacerlo. Así, también reducirán las posibilidades de ensuciar su escritorio o consumir ningún germen accidentalmente.

Una excelente opción es crear guías de cómo mantener una buena higiene y de las razones por las que es relevante hacerlo. Puedes colocarlas en sitios clave, como los baños o el comedor.

El Centro de Control y Prevención de Enfermedades explica que los usuarios deberían lavarse las manos con jabón y bajo agua caliente durante unos 20 segundos como mínimo. Los empleados que mantengan contacto constante con otras personas deberían añadir a su rutina una toallita desinfectante, la cual le ahorrará más de un resfriado y algún que otro virus.

 

Higiene en el cuarto de baño

También es fundamental que los artículos de limpieza estén en un buen estado. La empresa necesitará tener los artículos adecuados: jabón de manos, limpiador de baño y limpiador de suelo general. Para desinfectar las superficies, se puede utilizar un producto multiusos. Tanto para muebles como para escritorios. De este modo podrá mantener los estándares de higiene idóneos.

Según varios estudios, los pañuelos de papel son más higiénicos que los secadores de manos. Al parecer, como los primeros eliminan físicamente los gérmenes, son más rápidos y efectivos. Es importante colocar  dispensadores de papel en diferentes puntos de la oficina. Así como en los baños, en las cocinas o allá donde puedan necesitarse.

Otra forma de prevenir los gérmenes es permitir que los empleados enfermos trabajen desde casa. Aunque esto no siempre es práctico, favorecerá tanto la salud de los afectados como la de los trabajadores.

Hacer que toda la oficina se implique en la limpieza disminuirá el riesgo de enfermedades contagiosas. Limpiar el escritorio y las estanterías y asegurarse de tener todos los productos adecuados. De ésta forma, la oficina será un lugar más libre de gérmenes.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *